Un cuento: El panfleto
El panfleto (Un cuento)
Jacinto salió de la cafetería. Quedó sorprendido al ver esparcido por el pavimento de la calle cientos de octavillas. Sí, como aquellos panfletos que lanzaban desde los coches elementos subversivos de épocas pasadas.
Haciendo un enorme esfuerzo por mor del reuma consiguió coger una hoja donde pudo leer: "Hermano, no te dejes dominar por Ellos. Se meten en tu cerebro sin tú notarlo".
Jacinto dobló el panfleto y lo guardó en el bolsillo trasero del pantalón.
¿Con qué intención han impreso esos papeles? -se preguntó Jacinto mientras se dirigía al Hogar del Pensionista.
"No te dejes pastorear, recuerda que eres un ser humano con ideas propias. Nos están idiotizando con el lema "todos lo hacen"
El cerebro de Jacinto recordó aquel párrafo que leyó no hacia mucho tiempo: "Vivimos en una completa dictadura mental que ha sido forjada, poco a poco, para beneficiar al Poder que ha dedicado todo sus esfuerzos en mantener idiotizados a nuestros jóvenes en una evasión artificial de alcohol, drogas, ocio y sexo como un glacis contra lejanos deseos de lucha directa y crítica contra las malas artes del Poder dominante. Los medios de comunicación de masas y la gran incultura generalizada de la mayoría de usuarios de Internet han propagada la idea de que somos un rebaño de tarados mentales que gemimos cuando Ellos desean y reímos y nos holgamos cuando Ellos hacen sonar el silbato".
Jacinto llegó al Hogar del Pensionista, le dolía la cabeza de reflexionar. Esto duele -se dijo- mientras que se sentaba a la mesa de unos jugadores de mus que discutían entre ellos si el hijo de la famosa cantante Toña era de su marido o de su amante.
Comentarios
Publicar un comentario