Un libro de mi biblioteca

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El Giocondo

Autor: Francisco Umbral 


En la contraportada de esta novela leemos:

"Es un largo reportaje a la noche madrileña del año 1970. Seres de ahora mismo (actores, artistas, criaturas solitarias, protagonistas del amor oscuro) pasa por este libro lleno de autenticidad. El Giocondo, es el protagonista de la historia, tocado por la indecible tristeza de los efebos"


"Carlo, escaso, barbita sucia, proxeneta, bizqueando, sonríe al Giocondo con dientes de hambre. Carlo de piel ofidia, de hueso desnutrido, con un blando traje de mezclilla, le acerca la boca al Giocondo y le dice: Tú tiene clase, tú vales dinero, te vas a hacer el amo"


"Lola, actriz decadente y algo fondona, casada con un oscuro hombre del cine, con un técnico sucio y monótono. Pobre Lola, bella Lola, lloraba Lola, amante de un actor también frustrado, hasta...

-Pero si no sabes besar, criatura.

Y Lola enreda su boca a la boca del Giocondo, le mordisqueaba la lengua, le besaba los labios.

Estaba claro que a Lola le gustaba mucho el efebo. Por su parte el Giocondo pensaba que cuando un hombre o una mujer lo reclamaba con su deseo o su amor lo que él experimentaba era una pluralidad mareante"


"La Marquesa tenía la frente inteligente, los ojos atroces, los pómulos triangulares, la boca fuerte, las manos de abadesa mundana. El Giocondo se llenó del perfume denso de aquella mujer. La Marquesa antes de casarse, y también después, con el marqués fue amante de toreros, macarras, hombres públicos, intelectuales y pederastas pero el Giocondo era diferente, se encaprichó de él"


"La marquesa, todo celos, le dijo al Giocondo: un día te van a partir la cara, Gío. No puedes coquetear impunemente con un chico que es el tutor de mis hijos. Crees que todo el monte es orégano.

En casa, la Marquesa llevaba un candelabro con las velas encendidas. El Giacondo le preguntó dónde iba. Ella apagó, despacio, las velas y de pronto golpeó con el candelabro la cabeza de Gío.

Son los celos, son los celos, amor mío."

 

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