Un cuento para el mes de noviembre
Jacinto, de la nada a algo
Cuando Jacinto salía de la cafetería tras el desayuno tres individuos trajeados y riendo entre sí interceptaron su salida. El débil y acobardado carácter de Jacinto le empujó hacia una lado de la puerta para dejar paso a estos avasalladores. De pronto uno de ellos, el más alto y atractivo, se paró frente a Jacinto, le sonrió y lo abrazó efusivamente. El pánico se apoderó de Jacinto, las rodillas le temblaban y un sudor frío comenzó a aflorar bajo su camisa. ¡Coño, Jacinto! ¿No me reconoces? Soy Juan, tu colega del instituto- dijo el ahora ya reconocido ex-alumno del Instituto Quiroga.
Mientras los otros dos compañeros de Juan se acodaban en la barra éste le entregó una tarjeta a Jacinto y le sugirió que se pasara por su oficina, que tenía algo importante que proponerle.
¿Será algo relacionado con mi carrera profesional? -se preguntó Jacinto guardándose la tarjeta- Si soy un simple administrativo en una gestoría cuyo salario no llega a los 2.000 euros al mes pese a mi carrera de empresariales y haber hecho dos master inútiles. Yo era el estudiante más aplicado de la clase y Juan era un tipo disperso, incapaz de concentrarse en nada. Yo le hacía los deberes y él a cambio me protegía de los matones en el patio de recreo usando sus ágiles puños. Ahora a mis 43 años de edad puedo vivir con cierta dignidad porque habito en la casa de mis padres, que los cielos tengan en gloria, y de esta forma mi salario mensual es más efectivo- siguió Jacinto meditando.
Él no se consideraba rarito, como algunos de la oficina le insinuaban. Tuvo una novia, una pareja, que vivió con él en barraganía durante casi dos años. Era una hermosa, pero algo cretina, dependienta de Zara que con el tiempo la convivencia se hizo insoportable. Él sabía que ella vivía con él no por su atractivo físico sino porque se ahorraba tener que pagar su parte de la renta del piso que compartía con otras dos muchachas.
Me dices -habló con seriedad Juan en la entrevista- que tu ganas una miseria al mes. Yo te propongo aceptar el cargo de director de la sucursal de mi empresa de caza talentos artísticos, aquí, en esta misma oficina. Tendrás dos espléndidas compañeras. Marta, es la mejor, la mas preparada y la que llevará en realidad el negocio. Tú vendrás cada día, de 10 a 2 hablarás con ella, repasará la prensa buscando posibles artistas y te llevaras por esto cada mes 5.000 euros. Todo es legal, con un contrato por escrito y con empresa real con sede en Madrid.
Jacinto se sintió flotar, más por tener un elegante despacho con secretaria incluido que por el dinero prometido. ¿Y eso es todo? No, por supuesto - contestó Juan mirando fijamente a los ojos de su tímido amigo- No es todo, en realidad tu salario es por guardar en el caserón de tus padres, donde vives, dos maletas de seguridad llenas de dinero y de valores bancarios sin que nadie lo sepa. Ni por supuesto, que nunca intentes abrirlas a pesar del tiempo que pueda permanecer ocultas. Es muy simple, la gente guarda su fortuna en paraísos fiscales y yo guardo parte de mis ganancias en casas de mis amigos de confianza.
"Agencia de Cazatalentos Rosky " Así rezaba la placa que había en el directorio del elegante edificio de oficinas y así ponía en la placa de entrada a su despacho además de Don Jacinto Buenagua, CEO para Andalucía.
Jacinto se sentó tras la mesa y a los pocos minutos apareció Marta, la experta en este tipo de negocio, con toda la prensa editada en ese día. Ya me dijo don Juan-que usted se haría cargo de la agencia y aquí le traigo la prensa para que usted la repasase y ver si hay algunas personas que podamos captar.
Paula dejó los periódicos sobre la mesa, le pidió permiso para salir y moviendo ostensiblemente el trasero salió del despacho. Esto es vida -se dijo Jacinto aflojándose el nudo de la corbata. Un lugar grato de trabajo, dos empleadas a cual más hermosa y ganando 5.000 euros al mes, más 20.000 de prima si cumplo con los objetivos. Jacinto esbozó una sonrisa y se dijo ¡Qué ángel de la guarda me ha caído del cielo aunque sea un mafioso!
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