Literatura Española

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Miau

 Benito Pérez Galdós 


Leemos en la introducción: "Aunque Galdós veía los problemas de España grosso modo, siempre encontraba la solución en términos de la contribución del individuo al bien común.

Ramón Villaamil, un cesante, un parado, un funcionario desafortunado, que cuando le faltaba  dos meses para jubilarse van y lo despiden. No puede cobrar la pensión hasta que trabaje  esos dos meses que le hace falta. En su cerrada mente él era incapaz, mientras tanto, de intentar trabajar en otra cosa, estaba obsesionado con volver a la oficina del Ministerio.

Esta novela es un alegato sobre los funcionarios públicos de su época que solo pensaban conservar "la pícara olla" y su salario mensual"


"Ningún himno de libertad es tan hermoso como el que entonan los oprimidos, los escolares de la enseñanza elemental al soltar el grillete de la disciplina escolar y salir a la calle, a final de clase, alborotando y saltando. Entre ellos había uno de menguada estatura que se apartó de la bandada para emprender solo y calladito el camino de vuelta a casa"


"Estaba doña Pura atando al pescuezo de su nieto la servilleta de tres semanas cuando entró Ramón Villaamil a comer el postre. Su cara tomaba expresión de ferocidad sanguinaria en las ocasiones aflictivas, y aquel bendito hombre, incapaz de matar una mosca, cuando le amargaba una pesadumbre parecía tener entre dientes carne humana cruda, sazonada con acíbar"


"Luisito, el pequeño hijo de Villaamil empeoró. Tratábase de un catarro gástrico, achaque propio de la infancia. Las tres Miaus (la madre, la abuela y la tía solterona que vivía en casa) cuidaban con mucho cariño al enfermito"


"Aunque las esperanzas de los Villaamil, ya arruinados, volvía siempre que algún funcionario del Ministerio moría, creyendo así que el cesante iba a ocupar el puesto vacante, todo seguía igual de mal cuando nadie se acordaba de esta pobre familia"


"Ramón Villaamil fue a esperar a un amigo al Ministerio un día de pago. La alegría del cobro daba a aquella gente un aspecto simpático y tranquilizador. Era sin duda una honrada plebe anodina, curada del espanto de las revoluciones, sectaria del orden y de la estabilidad, pueblo con gabán y sin otra idea política que asegurar y defender la pícara olla; proletariado burocrático, lastre y masa resultante de la hibridación del pueblo llano con la mesocracia" 

 

  

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