Un Jano para... España !

Un Jano para... España

Parece ser que el dios romano Jano, el de las dos caras, una la del éxito y la otra la del fracaso, es el causante de lo bueno y lo malo que sucede en nuestra Patria. Nadie se responsabilizada de todo lo que ocurre. 

Nosotros, el común, somo obsecuentes y dóciles. Hacemos todo lo que nuestros dirigentes ordenan, hora con lisonjas amables, hora con penas de multas y cárcel.

España es un territoria donde campea un Jano actualizado. Un diosecillo cabroncete culpable de los cambios y las transiciones donde a veces se traspasa el umbral de la razón. Jano todavía, es su misión no lo olvidemos, protege a una caterva de paletos posmodernos infiltrados en la alta política, en el mundo financiero y entre la propia plebe. Todo es bueno, todo es correcto, si a él o a a ella le apetece. ¿Quién se atreve trazar una línea que separe el bien del mal, lo correcto de lo incorrecto,  lo moral de lo inmoral?

El peor emperador que tuvo Roma fue un ser degenerado llamado Heliógabalo que desde los 14 años de edad hasta los 18 marcó con su pervertida conducta al Imperio Romano, él fue lo que se dice lo peor de lo peor. Por imitación la mayoría de los habitantes del Imperio vivían según el jovenzuelo emperador. Uno de los muchos actos execrables que hacía Heliogábalo era prostituirse cual ramera en su propio palacio. Los hombres hacían cola para yacer con él. También hizo que adoraran al Sol Invicto, renegando de los dioses romanos tradicionales. Cuando el emperador salía a la calle gustaba caminar de espaldas portando una gran piedra en su regazo. Un majarón vicioso que afortunadamente su propia guardia pretoriana eliminó. Parece ser que una de las caras de Jano ¿la buena? permitió un poco de justicia.

¿Todo vale hoy en día? Por mucho que nos quieran inculcar algunos pensadores o algunas modas y modos de vida, no todo lo que hacemos o hacen es válido. "Si le apetece  a él o a ella, es su opción";  una frase demencial para mentes sensatas ya que en el fondo, nosotros los europeos somos una panda de imbéciles acomodaticios que bailamos según la música que nos toquen. Todo se permite en nuestra sociedad con tal que se trabaje y se paguen los impuestos. Lo demás vale un Jano ¿o un jano?.

Hay gente que aún se atreve a preguntar ¿a quién culpar del desbarajuste y de la inanidad de casi todos los españoles?

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