¿Independencia o sumisión?

¿Independencia o sumisión?

Leímos en www.quora.com  "¿Por qué hay mujeres a las que les gustan ser amas de casa en pleno siglo 21?" 

Seguimos investigando por Internet hasta poder leer un artículo que decía "Las amas de casa que prefieren la sumisión al esposo que la igualdad y el empoderamiento"

Hay una definición que dice que ser ama de casa es ser de los otros. Son mujeres que disfrutan satisfaciendo las necesidades de otros: su pareja y sus hijos. La mujer ama de casa, que abandonó estudios y profesion o que abandonó un empleo mejor o peor retribuído siente una cierta seguridad  materializando su existencia en y a través de otros.

Yo recuerdo haber leído un artículo, creo,  en el diario ABC de Sevilla del año 1972 donde hicieron una encuesta entre la poblacion femenina universitaria de aquella ciudad. Un alto porcentaje de estas universitarias confesaron que estaban matriculadas para intentar "pescar" a un futuro esposo, de buena familia y que estuviera a punto de obtener el título para poder casarse con él lo antes posible. 

Y más recientemente en una encuesta entre mujeres norteamericanas profesionales y en activo se supo que casi el 55%  de las encuestadas, que ellas preferían ser amas de casa, mantenidas por sus "hombres" antes que ser una profesional soltera e independiente. 

Es un fenómeno callado que a nadie le gusta airear con toda esta movida del empoderamiento de la mujer, la mujer libre y empresaria, la mujer ejecutiva y otras "virtudes" similares.

Se pudo leer en el New York Post un titular que rezaba "Why millemnial women want to be housewives?" (¿Por qué las mujeres milenium (la nacidas después de 1980) quieren ser amas de casa?).

Creemos que la realidad es otra. La lucha por la vida es dura y hay muchas mujeres, preparadas o no, que prefieren someterse a un hombre, producir hijos y vivir de la sopa boba si son mantenidas sin tener que luchar a diario. Sin olvidar, por supuesto, que hay mujeres que se han retirado del mundo porque perdieron aquellas apuestas y sueños de juventud pensando en ser alguien pero que nunca llegaron a nada. No todas llegaron a ser excelentes y reconocidas profesionales  ni menos aún consigueron  alcanzar la gloria. Se replegaron e intentan ahora  vivir como la mayoría de sus abuelas y madres en el siglo pasado, como meras, sufridas y calladas amas de casa.

Hay otras realidades sumergidas, al menos en España. Hay mujeres que tuvieron que pagar con sus ahorros y con su orgullo el espejismo familiar, una especie de peaje manteniendo económicamente total o parcialmente a un supuesto cónyuge para tener unos años de ficción marital como ella deseó. 

Recomendamos leer en Google "Mujer profesional vs. ama de casa"

Comentarios

Entradas populares de este blog

Reina por un día

Aquel Madrid que enamoró a Jacinto

Del aburrimiento a la depresión