Libertad (Liberty)
Libertad (Liberty)
(Según la opinión de Zygmunt Bauman)
En la contraportada de este libro leemos:
"La libertad solo existe como una relación social, es una condición universal de la humanidad"
Y en la introducción de la obra: "Podemos creer que en la libertad podemos hacer lo que deseemos sin temer a ser castigados. Un país libre no garantiza que lo que hagamos logrará su propósito o que lo que digamos será aceptado"
La palabra libertad en sí es bastante ambigua, leyendo este trabajo del profesor Zygmunt B. sabemos que el individuo sigue persiguiendo metas elegidas libremente pero sus esfuerzos bien intencionados se destruyen a medida que chocan con la roca sólida del Poder, la clase social a la que pertenece y al propio aparato coercitivo que nos rodea y acosa.
El capítulo I se titula: El panóptico o la libertad . El panóptico, segun Jeremy Benham es una máquina de control universal. Todos los internos del panóptico son objeto de custodia, soledad, trabajo forzado y educación dirigida. Antes se les quita la voluntad para ser convertidos en internos, unos internos que tienen que cumplir con la misión impuesta por los mandos. Se castiga a los incorregibles, se esconde a los locos, se reforma a los viciosos, se hace trabajar a los holgazanes, se cuida a los inválidos y disminuídos, se cura a los enfermos y se educa y prepara a los más aptos del panópticos para que sean futuros mandos y dirigentes del Sistema.
La omnipresencia del mando o inspector del panóptico anulará el libre albedrío de la gente por falta de costumbre y uso.
En el último capítulo de este trabajo titulado El futuro de la libertad, se puede leer: La historia humana no está predeterminada por sus etapas anteriores. Lo que antes pasó en unas circusntancias determinadas no pasará ahora con las mismas circunstancias.
Vivimos en una sociedad organizada alrededor de la libertad de consumo donde todos nosotros somos definidos y catalogados según nuestro consumo. Ejercitan su libertad de mercado. Los que no pueden consumir no son libres, son consumidores fallidos.
Los pobres actuales sufren no porque no son libres sino porque no pueden consumir, desean alcanzar la libertad del mercado.
Todas las demandas tradicionales de libertad personal y autonomía han sido absorbidas por el mercado de consumo. Si no eres capaz de consumir nunca será libre.
La abundancia y el consumo ilimitado son los auténticos ideales de la gente pobre, son el espejismo en el desierto de la miseria. En este sentido, abundancia y miseria son sólo dos caras de la misma moneda. Siempre se consideró incompatible libertad y lujo. La pasión por las riquezas llovidas del cielo (una herencia millonaria, la lotería, etc.) nunca fue el vicio de los hombres sencillos, sino el sueño de los pobres.
Conclusión. Bien puede suceder que el impulso humano hacia la libertad no se satisfaga con esa energía canalizada hacia una rivalidad de consumo (yo más y tú menos) sino que se busque una auténtica libertad hacia la autoadministración individual y comunal.
www.dubitare.es
Thinkers´corner: Zygmunt Bauman security or freedom
www.culturainquieta.com
La libertad solo se obtiene a costa de la incertidumbre
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