Hambre (Knut Hamsum)
Un libro de mi biblioteca
Hambre
Autor: Knut Hamsum
Este fue el primer libro que escribió este escritor noruego en 1890. Obtuvo el Premio Nobel en 1920. Le llamaron el escritor maldito por haber simpatizado con el nazismo. "Cosas que pasan", comentó alguna vez a un periodista.
"Era el tiempo que yo vagaba, con el estómago vacío, por Cristianía, esa ciudad singular que nadie puede abandonar sin llevar impresa su huella"
"Me dispuse a escribir un artículo para el periódico: Los crímenes del porvenir; un artículo sencillo. Cuando fui a sacar lo que necesitaba para escribir , descubrí que no tenía lapicero; lo había dejado olvidado en la casa de empeño, mi lápiz se había quedado en el bolsillo del chaleco que empeñé pese al frío insoportable"
"Tenía un hambre canina, anhelaba estar muerto y desaparecido, me puse sentimental y comencé a llorar. Mi miseria ¿no tendría nunca fin?"
"Cogí mis cuartillas, comprobé que estaban en orden y me dirigí a la Redacción. Eran las cuatro en el reloj de la iglesia de San Salvador. La redacción estaba cerrada. Me incliné a coger un alfiler que brillaba a mis pies. Se descosieron los botones de mi americana, ¿qué darían por ellos? Me pareció una idea luminosa, podría descoserlos y empeñarlos"
"Tenía un hambre terrible. Cogí del suelo una viruta de madera y la mastiqué. Esto me satisfizo. ¡Cómo no se me había ocurrido antes!"
"Una vez que fuí a una tienda a comprar una vela, el dependiente, que conocía mi miseria, me dió la vuelta de un billete de cinco coronas. Me miró con pena y yo lo miré en agradecimiento. Permanecí un instante contemplando el dinero de la vuelta de un billete que nunca entregué y me quedé en éxtasis ante aquella riqueza"
"Entré en un figón de la calle Grande. Me preguntó la camarera qué deseaba. Un bistec - dije. A medida que comía era más voraz y me tragaba grandes trozos sin masticarlos. Desgarraba la carne como un caníbal.
El alimento comenzaba a surtir efecto; me hacía sufrir y seguramente no podría soportarlo por mucho tiempo. Según iba andando vomitaba en cada rincón sombrío de la calle"
"Una vez entré en la librería de Pascha y hojeando un libro me dije: ¡Esta vez la cosa es seria! ¿Tu conciencia? Nada de posibilidades. Eres demasiado pobre para sostener una conciencia"
Comentarios
Publicar un comentario