Poder

Poder


Siendo un adolescente cayó en mis manos un libro de Ladislav Mnacko titulado "Como me gusta el poder" entonces pude comprender que el poder o el Poder,  siendo éste menos o más importante, era muy adictivo creando lo que los entendidos llaman el Síndrome de Hubis.

Desde la persona más insignificante investido de cierto poder como puede ser un conserje, un portero de finca, un policía, un carcelero, un obispo, un encargado de departamento todos disfrutan con su parcela de poder.

Así, resulta, desde el punto de vista de una persona inteligente, que éste poder pequeño suele ser patético mientras que el Poder grande es muy peligroso, antes detentado por dictadores sanguinarios y ahora usado por esos gobernantes de grandes y poderosos países. Todos ellos forman una caterva de entes peligrosos por el mero hecho de tener un Poder casi omnímodo capaz de declarar guerras y miserias a otros países y a otros colectivos humanos.

Antes de continuar diremos que el mundo actual se rige por un equilibrio entre personas inteligentes, una minoría, e individuos necios y serviles, una  mayoría. En el fondo, todos los gobiernos sirven a un capitalismo inhumano, haciendo de bisagra entre los millonarios y poderosos del mundo y una plebe resignada e idiotizado por las modas y los modos de vivir creados exprofesos para ellos, para que obedezcan y no piensen, para ser explotados como estúpidos, para que se porten como meras abejas obreras, que no piensen, que no tengan una mente crítica, para que los zánganos políticos vivan del cuento y que para que la abeja reina engorde con su Poder.

Llama la atención esos presidentes y líderes impresentables e inmorales que suelen ser votados, una vez y otra vez, por el pueblo llano, por esa caterva de indigentes mentales y que a pesar de sus currículos feos llegan al poder  porque engañaron al pueblo con sus patrañas y sus miedos infundados.

Recordamos aquel presidente de un gobierno europeo, él mutimillonario, ya fallecido, que a pesar de tener juicios pendientes, una vida personal amoral y unos principios éticos dudosos se mantuvo en el poder durante 17 años. La gente de su partido lo adoraban como a un semidiós que estaba por encima del bien y del mal.

Hay que reconocer que las drogas más potentes que usa la chusma para olvidar que son eso: chusma, basura humana, es menos adictiva que el Poder.    

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