Amores peligrosos

Amores peligrosos 


Hace años leí una noticia que me sorprendió. Un personaje conocido de la música murió en un hotel de El Escorial cuando le hacía el amor a su amante, veinte años más joven que el compositor.

Los entendidos dicen que el acto sexual es un ejercicio más intenso que caminar, a paso ligero, durante media hora.¡Pobres ancianos amantes! Si se tiene el corazón algo pachucho puede manifestar, estos ancianos libidinosos, una crisis cardiovascular.

Es un peligro para la salud, aunque en sí es un peligro placentero, la de esos abueletes que tienen esposas o amantes veinte o treinta años más jóvenes que ellos. Estadísticamente se ha demostrado que los hombres mayores que conviven con mujeres muy jóvenes, y si éstas son ardientes mucho peor, suelen morir antes que las parejas "normales", las ayuntadas con mujeres de edades similares.

En un programa televisivo un invitado, hablando sobre su familia, comentó que él no podía ver a su madre, ya anciana, porque ésta casó muy joven con el tendero del pueblo, su futuro padre, que tenía más de sesenta años de edad y que lo mató de tanto copular. Para colmo, siguió explicado el invitado, la madre comentó a los familiares más próximos, que en el momento del éxtasis copulatorio el esposo emitió un sonido extraño de placer y se quedó frito, muerto, pero con una sonrisa muy bonica en su boca.

¿Puede ser cierto todo ésto? Por supuesto que sí. Cualquier máquina forzada puede fallar. Lo mismo le puede pasar al viejete que retoza con una moza de carnes prietas y mirar apasionado.

Ilustramos lo antes expuesto comentando que Félix Faure, Presidente del Gobierno de Francia en 1895, quedó muerto sobre su amante en el momento cumbre del coito o que Nelson Rockefeller, el multimillonario, también murió de placer.

Conclusión ¿Es malo el sexo para un anciano?  Si es moderado no, es un acto fisiológico como beber o comer, pero que si se hace en exceso puede emerger complicaciones.


  

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