Un libro de mi biblioteca: Los héroes
Un libro de mi biblioteca
Los Héroes
Autor: Thomas Carlyle
"Los Héroes" son seis conferencias que dio Mr. Carlyle, donde se resalta sus puntos de vista sobre aquella época que le tocó vivir en Escocia, principios del siglo XIX.
"El héroe considerado como divinidad.
Considérese como quiera, consuela pensar que la compañía de los grandes hombres siempre es provechosa. ¿Quién es un Gran Hombre? Es un faro de vívida luz, manantial en cuya margen nos extasiamos, claridad que dirige la sombra del mundo, no a modo de lámpara refulgente, sino como luminaria natural, resplandeciendo como un don celeste: es una cascada fúlgida, abundante en íntima y nativa originalidad, nobleza, virilidad, a cuyo contacto no hay alma que deje de sentirse en su elemento"
El héroe como poeta.
Skakespeare y Dante son santos de la poesía; su canonización ha sido obra de los pueblos. Estos dos poetas son ante todo singularísimos.
La Divina Comedia, de Dante, es un canto de los más genuinamente verdaderos. Su lectura es extremadamente agradable. Su misma sinceridad, su profundidad y arrobamiento de la pasión, convierte el poema en una obra perfectamente musical.
Shakespeare es el primero de todos los poetas. No conocemos hombre alguno de tan extraordinaria facultad de visión. ¡Qué majestuoso e inalterable profundidad la suya!
Escribió Shakespeare: "Un hombre sin manos puede todavía hacer uso de los pies, puede andar; pero tened presente que sin moralidad, le sería imposible disfrutar de su inteligencia. A un hombre completamente inmoral le sería del todo imposible alcanzar verdadero conocimiento de algo. Para conocer una cosa un hombre necesita ante todo amar a esa cosa"
El héroe como Rey.
Ni las urnas electorales, ni la elocuencia parlamentaria, ni las notaciones, ni los refugios, ni los proyectos de constituciones son capaces de mejorar país alguno.
Ningún hombre es capaz, según Schiller, de ajustar a una escala excesivamente rigurosa los miserables productos de la realidad de este pobre mundo.
Colocásteis al frente de un país a un hombre incapaz, al inhábil, al innoble, al imbécil, al idiota y olvidáisteis al hombre honesto y hábil.
Procurad conocer a vuestros gobernantes. Solo el hombre sincero es capaz de conocer la sinceridad. No se necesita solo un héroe sino a un mundo dispuesto a recibirle como corresponde. No deseamos un mundo de lacayos serviles, en tal caso sería inútil la presencia de ningún héroe"
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