Ella (Casi un cuento)

Ella  (Casi un cuento)


 Ella nació en el año de 1917 en el seno de una familia de agricultores bien situados económicamente. Recibió una educación elemental como era habitual, para las niñas, en el medio rural a principios del siglo 20. Ella, según costumbre, estaba destinada a ser casada con algún pueblerino rico, cuando tuviese la edad adecuada.

Ella tuvo la suerte de vivir frente a la casa de una maestra jubilada que le prestaba libros para leer: Dumas, Dickens, Bécquer que ella leía y devoraba  para evadirse de aquella vida de pueblo, monótona y aburrida. 

Conoció a un chico de buena familia, como se decía antes, de otro pueblo que la pretendía cuando Ella tenía 17 años de edad. Un apuesto joven, recién terminada la carrera de derecho, que fue asesinado en la guerra cicil por el bando contrario.

A Ella se le escapó la oportunidad de cambiar de aires. Ella se sumergió con la lectura del Conde de Montecristo, las aventuras de Don Quijote de la Mancha , las Rimas y Leyendas de Bécquer, Don Juan Tenorio... Sus ideales amorosos estaban muy alejados de los rudos jóvenes pueblerinos que la pretendía.

Ella, a los 18 años de edad apenas se enteró que España estaba en guerra, a pesar de vivir en la zona republicana; su padre, un astuto labrador, convivió bien con los de la zona al mismo tiempo que ayudaba con su dinero a la quinta columna del pueblo. Cuando terminó la guerra la familia de Ella vivió en prosperidad pues  eran afectos al movimiento y por consiguiete los negocios prosperaron.

 El mismo mes que acabó la guerra Ella conoció a un hombre maduro de 40 años de edad, era apuesto, elegante y veinte años mayor que Ella. Se gustaron, se casaron, y marcharon a otra provincia donde el esposo de Ella montó un negocio. 

Ella vivió una permanente luna de miel que a sus 20 años de edad sintió un eterno amor y afecto por parte de su atento y tolerante esposo. 

Ella, mientras que su marido vivió caminó sobre el confort de no tener que preocuparse por nada material ni  desagradable de la existencia en aquellas nefastas décadas de los 40 y 50 del pasado siglo.

 Leía muchas novelas de amor, y asistía al cine con frecuencia, con la criada, para no ir sola, pues a su esposo no le gustaba la gran pantalla.

Ella, era mi madre que  me transmitió la pasión por la lectura. El primer libro que pude comprar con mis ahorros, de un niño de 11 años de edad, fue La vida de Cleopatra. Ediciones Pulga. Precio, una peseta con cincuenta céntimos. 

 

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