Anverso y reverso de Mario Vargas Llosa (Crítica literaria)
Anverso y reverso de Mario Vargas Llosa (Crítica lieteraria).
Como lector emperdenido resalto que las mejores novelas de V. Llosa son para mí "la Fiesta del Chivo" (2003) y "Los cuadernos de don Rigoberto" ( 1997).
Ya retirado Vargas Llosa a su país natal, Alfaguara edita la última obra de este autor: "Le dedico mi silencio" (2023). Se supone que fue escrita por el autor cuando éste contaba 89 años de edad. Yo, como seguidor de don Mario, compré esta novela y tras leer una parte de la obra (no llegué ni a la mitad del texto) quedé decepcionado. Para mí había poco de Vargas Llosa. Y es más, creo que la pluma de algún "ayudante" (¿negro?) se percata claramente entre líneas.
¡Qué diferencia narrativa entre las dos novelas que señalé al principio y ésta. El estilo, la sintaxis y el propio argumento no es el habitual de mi autor preferido.
Como mencioné anteriormente, yo no pasé de la página 141 pues me aburría; me cansó y atocinó mi mente.
"Ni que decir que los famosos callejones de Lima solían ser, entre otras cosas, verdaderos hervideros de ratas, un serio problemas para quienes sufren y padecen con esos repugnantes animalitos"
"Anoche estuvo bonito la conversa ¿no? , recordó Toño Azpilcueta. Había estado desatado, hablando hasta por los codos de Lalo Molfino y la huachafería. Creo que me excedí y hablé de los incas y del Tahuantíusuyo ¿No es cierto, compadre?"
Vargas Llosa no solía escribir así. Recordemos que todo artista tiene su época de declive causado por diferentes motivos, uno de ellos es la vejez.
"Le dedico mi silencio", es francamente una novela mala, un bodrio, muy alejada de aquellas novelas de su mejor época creativa.
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