Pobre mujer (Un cuento)

¡Pobre mujer!  (Un cuento)


En el año 1970 se estrenó en el cine español una película con este título, pero aquí nos referimos a una mujer que por falta de una educación mínima elemental se convirtió en una tonta del bote, una lela, una retrasada mental (en la película comienza así, aunque después ella espabila).


En la nefasta década de los años 50 del pasado siglo se engendraron y criaron a muchas gentes taradas.  ¿Alimentación inadecuada, falta de una educación social o por culpa de un  habitual terrorismo familiar?


Adela nació en la Dehesa del Cuervo. Su padre, don Luis era un criador de cerdos, un buen negociante, como se decía antes, un mujeriego y un gran bebedor. La madre, como era normal para la época, era sumisa y obediente a todo lo que su esposo decía y ordenaba. Su única hija Adela se crió anafabeta porque nadie se ocupó de su educación. El padre por culpa de sus negocios, sus viajes a la capital y por mantener a dos queridas. La madre porque era una simple mental. 


Una noche que volvió don Luis de Badajoz le preguntó a su esposa -que miraba insistentemente  arder un leño en la chimenea- si había decidido con quién casar a su hija Adela, que ya tenía 19 años y ellos, los padres, no durarían siempre. Y lo peor de todo ¿quién llevará la finca? -preguntó el esposo.

-Es que como ella no ve a nadie y es tan poquita cosa y tan feucha ningún mozo de bien se acerca a ella. Solo los gañanes y los jornaleros - dijo la esposa tras un esfuerzo mental.

-Lo que ella necesita es un hombre trabajador y macho para que la llene de hijos y sobre todo que él sepa llevar esta finca con sus piaras de cerdos.

-¿Y dónde está ese hombre?

-He pensado en Facundo, el cuidador de los cochinos. Sabe leer, entiende de números y es más pobre que una rata. Perfecto, él sabrá manejar la finca, cuando nosotros faltemos.



El tiempo es como un muro que divide épocas. Pasaron unos años y tras la muerte de don Luis, la esposa de éste consiguió que el porquero Facundo se casara con su hija Adela, cumplido ésta los 26 años de edad, que por cierto estaba más fea y más boba que antes.

Mientras que la madre, la suegra, vivió Facundo, dócilmente la obedecía y llevaba la finca y la cría y venta de cerdos con bastante habilidad. Era un hombre-macho que dejó preñada a la hija antes  del primer años tras la boda y también al segundo año y al tercero...

Todo candil se apaga cuando le falta el aceite, dicen, y  así palmó la madre de Adela. Facundo y su esposa más una caterva de malcriados hijos e hijas, descalzos y mal vestidas heredaron una fortuna muy saneada.

 Cuando Facundo tomó conciencia que  ya no era pobre, que era el propietario de todo desde que su mujer le acompañó a la ciudad para firmarle un poder notarial, sintió un placer inmenso.


Al mes de poseer dicho poder Facundo compró una casa en Talavera la Real, la agro-ciudad comarcal, no lejos de la dehesa ni tampoco de la capital. Allí instaló su residencia habitual; la esposa y una vieja criada manejaba a ese otro ganado de hijos:  todavía con cinco hijos vivos y otros tantos en el camposanto.  (Recordemos que la mortalidad infantil en España en 1950 era del 40'7% de los nacidos).

Facundo gustó sentirse propietario, todo un señor. Aunque en realidad lo que era un patán, un nuevo rico que con el dinero de su mujer que él malgastó en ruinosos negocios que creía proyectar,  impulsado por sus nuevos amigos  que eran los comisionistas de la ciudad. 


El muro del tiempo cayó sobre esta extraña familia de ex-ricos porqueros, ya arruinada hasta la miseria por mor del gañán y tonto padre. Facundo murió. En el tanatorio de Talavera se reunieron la decena de hijos supervivientes con la madre, una mujer envejecida y ausente del mundo real que miraba el horizonte que supuestamente se dibujaría en  la lejanía tras las paredes del edificio.

-Creo, dijo el hijo más "intelectual" de la reunión familiar, que entre todos podemos hacer un pequeño mausuleo a papá. ¿Tú que dices mamá?

-Yo digo -contestó ella-  lo que diga padrillo. 

(Padrillo es el término coloquial que se utiliza en el medio rural extremeño para padre).



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