Un libro recomendado: El verano de Cervantes
Un libro recomendado:
El verano de Cervates
Autor: Antonio Muñoz Molina
Para cualquier lector que jamás haya leído el Quijote esta obra de Muñoz Molina la podría considerar como una especie de comentario de texto sobre el Quijote, Cervantes o el propio Muñoz Molina.
¿Es acaso este libro una disección de la novela cervantina? Puede ser. En la contraportada de El verano de Cervantes, leemos:
"Durante el proceso de escritura de este libro, Antonio Muñoz Molina va entreverando recuerdos de su infancia y de sus primeras lecturas con la revelación del lugar que don Quijote ha ocupado en su vocación literaria, mostrando además su influencia en otros autores como Melville, Balzac, Joyce, Thomas Mann o Mark Twain"
Entresacamos algunos párrafos de este libro de Muñoz Molina.
"El verano de la novela era idéntico al de mi primera lectura. También el mundo alrededor, con muy escasos cambios, las habitaciones encaladas con vigas de madera o techos de cañizos, los corrales con muros bajos de piedra, los portales empedrados, las cuadras de los animales. Y más allá, fuera de la casa, en el calor seco de julio, los caminos de tierra y los campos donde la escasa vegetación tenía siempre un matiz de polvo, el mismo que levantaba las ruedas de los carros y los cascos de las caballerías"
"La sustancia última de don Quijote no es la posible locura, sino la teatralidad. Se apaga cuando no tuene delante un público atento y receptivo al espectáculo de su oratoria y de sus disparates.
Cuando decide hacer locuras de penitente dolorido o de enamorado furioso entre los riscos de Sierra Morena delibera consigo mismo si le será preferible imitar en su desatinos a Amadís de Gáula o a Roldán"
"Cervantes se educó en las abstracciones resplandecientes del Renacimiento italiano y no llegó nunca a desprenderse de ellas. Las cultivó hasta el final de su vida. Amaba la épica fantasiosa de Ariosto y de Tasso"
"La agudeza en las observaciones de Cervantes es tan excepcional como la amplitud de sus lecturas y de su experiencia directa del mundo. Cervantes identifica las hablas específicas de los oficios y de las clases sociales, las jergas de los delincuentes y las de los leguleyos y los defensores del orden, las de los soldados, los pastores, los clérigos, los venteros, la gente del hampa, los presos"
"En el prólogo de la Segunda Parte Cervantes sigue recordando, con una vehemencia invulnerable al tiempo, la gloria de una batalla que sucedió hace nada menos que cuarenta años.
En el verano de 1980, en el cuartel de Cazadores de Montaña de San Sebastián, yo llevaba unas veces mi don Quijote de Austral, de letra diminuta, tan recio y gastado como el propio pantalón militar de faena"
"Cervantes pertenece a su tiempo, no al nuestro. Su difícil encaje social, tan dudoso como su posición literaria, acentúan en él una perspìcacia muy aguda en la observación psicológica y la crítica de lo cotidiano y aceptado"
"Viaje al Toboso. Lo que podríamos llamar el kitsch agroquijotesco está más contenido en el Toboso que en otro lugar de la Mancha. Hay a la entrada del pueblo un bar de embocadura algo tétrico que se llama Rocinante. Hay en la bella plaza principal un conjunto escultórico, don Quijote arrodillado delante de Dulcinea que lleva en la cabeza un pañuelo manchego. Encontramos la Casa Museo de Dulcinea ¿Cómo será la casa museo de alguien que no existió?"
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