Un libro leído: La Bodega
La Bodega
Autor: Vicente Blasco Ibáñez
¿Qué decir de este novelista? Blasco Ibáñez fue y es unos de los mejores escritores de España. Decimos "es" porque sus novelas aún están vigentes.
La Bodega narra cómo era el sistema señorial de los bodegueros de Jerez de la Frontera cuando los jornaleros y las jornaleras eran consideradas siervas del señorito de turno.
"Apresuradamente entró Fermín en el escritorio de la Casa Dupont, la primera bodega jerezana, la más importante "Dupont Hermanos". El amo, no había llegado aún y el joven, más tranquilo, sentóse ante su mesa de trabajo"
Los Dupont, poderosos bodegueros jerezanos tuvo un orígen pordiosero. El primero de esta dinastía llegó a la ciudad para entrar de criado al servicio de otro francés que había establecido una bodega a principios del siglo XIX. Durante la guerra de la independencia frente a las tropas napoleónicas, éste Dupont, por una jugada política se apoderó de la bodega de sus amos por un supuesto patriotismo a favor de los españoles y en contra de los franceses invasores.
"Rafael se quedó sin trabajo y sin protector; a sus diez y ocho años de edad era todo un mocetón. Lo tenía claro, él no trabajaría de bracero en ningún viñedo. Se dedicó al contrabando de tabaco que compraba en Gibraltar. Cuando Rafael visitaba a su padrino y a la hija de éste Maria de la Luz el joven contrabandista sacaba un puñado de monedas de oro y extraía de las alforjas algún pañuelo de puntilla que regalaba a la hija del capataz"
"En la gañanería, del extenso cortijo y viñedo de los Dupont, vivían los peones que se sentaban en el suelo menos el arreador y el capataz que se sentaban en sendas sillas. Todos comían un gazpacho frío al mediodía y caliente por la noche en torno a un gran lebrillo, todos los peones y braceros reían y hablaban. ¿Eran felices?"
"Don Pablo Dupont miraba por el bienestar de las almas de sus jornaleros. Los domingos los obligaba a asistir a misa en la capilla del cortijo. Cerca del altar estaban sentados los señores de la familia y retirados, los peones de pie que despedían ese olor a carne fatigada y sudorosa que axhalaban el amontonamiento de todos los jornaleros"
"Cada septiembre lo mismo. En el Círculo Caballista de Jerez, en ese club exclusivo para los señoritos bodegueros, se hablaba más de la actitud de los jornaleros que del buen resultado de la vendimia. Estos caciques se preguntaban que más querían los peones de las viñas. Ganaban un jornal de diez reales, comían un lebrillo de la menestra que ellos mismos se preparaban, les concedía ocho cigarros durante la jornada y dormian incluso, no todos, sobre esteras en la gañanería. ¿Y aún se quejaban y exigían reformas amenanzando con una huelga?"
"En la Comarca de Jerez aún re recordaba aquella República Sietemesina y esa tradición de la tierra gaditaba, tan revoltosa y propicia a las revoluciones todavía influía en la credulidad de la gente"
"Unos disparos lanzados por los esbirros del Estado, al servicio de los terratenientes y bodegueros, fueron suficientes para dispersar a la manifestación de jornaleros.
Pasaron los días y los meses. Más allá de los campos estaban las ciudades con sus rebaños de desarrapados cuyas miserias eran ahogadas por el vino, por la embriaguez. Todo seguía igual. Los Dupont mandando y los peones obedeciendo"
Nota aclaratoria. La acción de esta novela "social" ocurre entre 1880 y 1892 en aquellas revueltas sangrientas de Jerez. El personaje Pablo Dupont se basó en Pedro Domecq fundador de la sociedad bodeguera Pedro Domecq en 1822. Sus descedientes se querellaron contra Blasco Ibáñez por su parecido argumantal con la hsitoria de la familia.
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