Verano. A la caza del turista
Verano. A la caza del turista
¿Qué es un turista? Preguntamos a la IA, que todo lo sabe.
"Un turista es una persona que viaja fuera de su entorno habitual por un período de 24 horas y menos de un mes por motivos diversos".
Los turistas, en la actualidad son propensos a ser estafados con relativa facilidad debido a una combinación de factores psicológicos, logísticos y de entorno.
El español medio suele hacer turismo principalmente durante sus vacaciones de verano; entonces tiende a bajar la guardia, se siente confiado y está dispuesto a dejarse engañar con facilidad autojustificándose con la estúpida expresión coloquial: "estamos de vacaciones"
El turista desde el momento que planifica su viaje está predispuesto a ser estafado a través de las redes sociales y agencias de viajes, en alquileres de viviendas turísticas, en los hoteles y restaurantes, además de ser víctimas fáciles de los carteristas, descuideros y toda esa gente de mala calaña.
Las estafas más comunes en España son los alquileres vacacionales falsos, los phishing con falsas multas, con ofertas de viajes baratos, suplantación de identidad en redes sociales para robar datos y... cuidado con el "todo incluido" de algunos hoteles con esa comida o bufet libre de pésima calidad.
¿Cómo estafan en restaurantes y bares de playa durante el verano? Usan las dobles cartas, una con unos precios aceptables y otra con los mismos platos pero con precios inflados que ofrecen principalmente a extranjeros y a españoles con aspecto de "pudientes". Cuidado con los cobros inesperados que añaden a la cuenta como por una consumición realizada en la terraza, con un aumento de la factura por pedir hielo o agua y otras bagatelas.
Algunos chiringuitos roban de una forma descarada si están situadas en la Costa de Sol, en zonas algo "pijas": Por un espeto de sardinas, seis unidades, pueden pedir hasta 15 euros. Un kilo de sardinas en el mercado cuesta unos 6 o 7 euros.
Otros chiringuitos suelen ofrecer fuentes de pescado frito S/M (según mercado), sin especificar el coste, y cuando te dan la cuenta te cae de espalda. Si pagas con tarjeta nunca pierda de vista la susodicha tarjeta, te la pueden clonar o cobrar dos veces la mismas cuenta.
A pesar de los avisos de las agencias extranjeras de viajes a sus clientes caen muchos pardillos procedentes de Inglaterra, US, Alemania y... España. El mal más evidente para cualquier turista, aparte de las estafas antes vistas, son los carteristas, la mayoría de ellos procedentes de la Europa del Este sin olvidar a los norteafricanos que abundan como chinches. En Barcelona, las zonas más peligrosas son las Ramblas, el Metro y los alrededores del templo de la Sagrada Familia donde abundan los carteristas. Sigue en peligrosidad Madrid, Valencia, Sevilla y Mallorca.
En Andalucía hay que tener cuidado con esta chusma de los carteristas, sin olvidar nunca a los establecimientos que suelen estafar. Ciudades como Sevilla, Málaga y Granada sin olvidar a toda la Costa del Sol son campos minados para esta gentuza de carteristas.
Un axioma. Se tima a los turistas porque abundan los turistas, españoles y extranjeros, que son de por sí unos lerdos, unos desorientados y unos despreocupados. Algunos van como zombis, atontados, mirando sin ver.
Así que cuidado con el verano y sus cazadores de turistas.
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